Una fórmula sencilla para limpiar los cristales

91 220 91 55
Una fórmula sencilla para limpiar los cristales

Al realizar la limpieza de una casa después de una obra, uno de los elementos a los que hay que prestar una atención especial son los cristales, por eso,  nos gustaría aprovechar este artículo para darte algunos trucos originales que seguro te resultarán de gran ayuda cuando tengas que enfrentarte a la limpieza de los cristales de las ventanas de tu casa. 

El primero de estos consejos tiene que ver con los días y las horas elegidas para limpiar los cristales. Sabemos que el actual ritmo de vida no nos deja mucho margen de tiempo para realizar las tareas domésticas pero, aun así, es conveniente que las ventanas se limpien a ser posible en los días húmedos que no haya mucho calor y, en los meses de verano, lo hagamos a primera hora del día. Si lo hacemos en esos momentos, el líquido limpiacristales podrá actuar mejor y no se secará demasiado pronto dejando marcas ni manchas en el cristal.

Cuando nuestros operarios tienen que realizar la limpieza de una casa después de una obra suelen emplear unas escobillas de goma muy específicas, pero si tú no las tienes, puedes sustituirlas con papel de periódico o, en su defecto, puedes recurrir a los filtros de papel de las cafeteras ya que su papel tiene una textura más consistente y que deja menos rastro que otros tipos como el papel de cocina. 

En lo que al limpiacristales te recomendamos utilizar uno de elaboración casera mezclando en 2 litros de agua, una taza de alcohol, un cuarto de taza de amoniaco y un chorrito de lavavajillas. Así obtendrás un producto de gran calidad que resultará especialmente eficaz para que tus cristales brillen como nunca. 

Sigue los consejos de Primera Imagen y verás qué sencillo resulta limpiar los cristales de tu casa.